Ando con la duda de a quién se las han robado; porque si ha sido a Rafalito Villa, la cosa tiene tela. La primera reflexión me lleva a dos posibilidades; bueno, una posibilidad y una certeza. Respecto a ésta, los cacos tienen paladar. En cuanto a aquélla, para mí el móvil del robo es el despecho deportivo. Quiero decir con esto, que el beticismo de Rafael queda lejos de toda duda, y claro…
Más allá de esta duda, que espero que algún corresponsal de la zona me aclare, recuerdo la espera con mis padres, observando el caer lánguido de las lonchas sobre la estraza. Respirando como si estuviésemos en Galaroza o en Encinasola. Paletillas (y jamones) de esos que están dando media verónica, de las de pezuñas rotas.
El “puesto del Villa”, es un diamante dentro de ese “mercao” que fue gloria, que ha sido y es resignación y humedad, y que mejor que no pensemos lo que será.
La Encarnación es algo especial para mí. Es la plaza macarena por excelencia, con la venia de la Feria. Mi abuelo tuvo 2 puestos de carne. Yo no lo conocí. Pero para mí sigue estando allí, aunque ahora quizás se vaya huyendo de las setas. La Encarnación es Jueves Santo de bando romano, y Viernes Santo de Gloria anunciada.
Así que lo del robo, pues no sé. Pero estoy deseando enterarme. Y la verdad es que aquí en el Polígono la Isla, no se comenta nada.
¿Han comprado ustedes alguna vez en el “puesto del Villa”? ¿Han degustado en Navidad los exquisitos polvorones que ofrece a la clientela, acompañados del correspondiente martillo envuelto en papel de plata? Rafael Villa, el arte que no precisa de contar chistes.
Más allá de esta duda, que espero que algún corresponsal de la zona me aclare, recuerdo la espera con mis padres, observando el caer lánguido de las lonchas sobre la estraza. Respirando como si estuviésemos en Galaroza o en Encinasola. Paletillas (y jamones) de esos que están dando media verónica, de las de pezuñas rotas.
El “puesto del Villa”, es un diamante dentro de ese “mercao” que fue gloria, que ha sido y es resignación y humedad, y que mejor que no pensemos lo que será.
La Encarnación es algo especial para mí. Es la plaza macarena por excelencia, con la venia de la Feria. Mi abuelo tuvo 2 puestos de carne. Yo no lo conocí. Pero para mí sigue estando allí, aunque ahora quizás se vaya huyendo de las setas. La Encarnación es Jueves Santo de bando romano, y Viernes Santo de Gloria anunciada.
Así que lo del robo, pues no sé. Pero estoy deseando enterarme. Y la verdad es que aquí en el Polígono la Isla, no se comenta nada.
¿Han comprado ustedes alguna vez en el “puesto del Villa”? ¿Han degustado en Navidad los exquisitos polvorones que ofrece a la clientela, acompañados del correspondiente martillo envuelto en papel de plata? Rafael Villa, el arte que no precisa de contar chistes.
12 comentarios:
Me acaba de llamar un corresponsal de los que cubre la zona. Confirmado, ha sido el del Villa. "Marditos roeores..."
Y yo que he estado pensando en el bar Centuria todo el tiempo… No soy asidua, no es el mejor bar que conozco, pero ya puedo contar un par de Semanas Santas que me ha echado un capotazo… y claro, si te digo que el jamón no me gusta lo mismo te caes de espaldas, y sería un escandalazo en el Polígono La Isla…
Kisses
Palquillo.
Yo hermano, como por aquí, na de na...
El jamón ni se huele, y el que hay es de York, y cuando te preguntan si quieres te dicen jamón de pata..., si es que no pué sé...
Si Dios quiere, nos veremos a final de mes, y de esta si que no te escapas, puesto que sé a ciencia cierta dónde vas a estar...
Un fuerte abrazo desde el otro lado del charco.
No me extrañaría que de este que hablas sea un puesto en el que a mi mujer le gusta comprar de vez en cuando "un cuartito" para sofocar el antojo.
Es exquisito.
¿Por qué nos gusta sólo lo bueno?
Un abarzo, hermano.
Gata y Miguel, me alegro de leeros...el puesto es el primero a la derecha según se entra. Y tiene calidad fina. Se ha tenido que ir adaptando a la modernidad...y si el cliente lo pide, te envasa el material al vacío. Pero lo suyo es el soporte de estraza, para su consumo inmediato en alguna "sacristía" cercana.
Palquillo: alabado sea el Santísimo Sacramento...y me imagino cuándo nos vamos a encontrar, a ciencia cierta...y verdadera. Lo que no se es dónde...jejejeje. A lo mejor tú sí, tus contactos son más buenos que los míos.
Son esos puestos donde no sólo te llevas cosa fina sino que se sirve con la maestría de años de currelo.
La verdad que los cacos no eran tontos.
Saludos
Antonio
Palquillo.
Pues será el día 27 del presente, con alpargatas en ristre...
Hay que ver hacerse 10.000Km para ir a gastar alpargatas con una mudanza cofrade encima..., si es que no tenemos perdón de Dios.
Un fuerte abrazo.
Parece que hay noticias.
Saludos
Antonio
Tiene gracia, Antonio. Me lo ha diho hace un rato mi padre. He almorzado con ellos porque hoy es mi cumpleaños...ejem, ejem.
Y con la veracidad de los relatos de Gandia: ¿sabes qué me han regalado?...una caña de lomo del Villa. Mira que si me implican en el robo...
Gracias por tu visita. Un abrazo.
Lo que tiene que se iban a llevar la mortadela...
Al final el chori ha resultao ser el guarda del champiñón ¿no?
Fíjate, ¿y al guarda quién lo guarda miarma...?
Un saludasso.
Pues vaya faena... espero que los reponga de nuevo para poderlos probar.
Un abrazo.
Bueno aunque un poquito tarde te hago un primer comentario en tu blog. Unos cacos con gusto si señor...cuando me enteré de la noticia, lo primero que pensé fué: con la de sitios que habrá donde robar.
Este mercado me encanta, tiene un sabor especial.
Bueno, a partir de ahora prometo leerte mas asiduamente.
Un abrazo (que ya casi estamos en la cuenta atrás)
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